El metal precioso alcanzó su récord histórico al marcar U$S3674,27 por onza, superando el valor registrado en enero de 1980 de U$S850, que ajustado por inflación se corresponde con U$S3590 actuales.
De esta manera, el metal amarillo acumula en 2025 un 40% de apreciación, reafirmándose como un refugio de valor para ahorristas en el marco de la volatilidad monetaria e inflacionaria en el mundo.
